La hidroponía como alternativa de seguridad alimentaria

En muchos sectores de la ciudad de Medellín, por la falta de recursos económicos, la escasa oferta de alimentos en los barrios marginados, el alto precio de éstos y la lejanía con el Centro de la ciudad, los hogares no cuentan con una alimentación saludable que proporcione una nutrición adecuada para el desarrollo físico e integral de sus miembros.

Por lo anterior, en muchos casos, el tipo de alimentación que predomina no corresponde a una dieta balanceada, pues las frutas y los vegetales no están incluidos en la canasta familiar.

Ahora bien, la inseguridad alimentaria, y de ahí una alimentación inadecuada, genera carencias nutricionales, alteración del desarrollo biológico y enfermedades.

Frente a este panorama, se vuelve urgente encontrar alternativas que traten de responder esta problemática. La técnica de hidroponía se constituye como una de las alternativas de mejoramiento de la seguridad alimentaria y de los niveles de nutrición de las comunidades vulnerables.

Cabe señalar que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), la seguridad alimentaria existe “cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos, que satisfagan sus necesidades alimentarias para desarrollar una vida activa y sana”.

¿Qué es la hidroponía?

La hidroponía es una técnica de producción de alimentos en la cual no se utiliza suelo ni tierra, sino sustratos (el sustrato es el medio en el cual crecen y desarrollan las plantas, en el caso de la hidroponía, cumple las mismas funciones que el suelo); los sustratos más utilizados en hidroponía son la cascarilla de arroz y la arena de pega.

Luego, se adicionan al sustrato los nutrientes que las plantas necesitan para su crecimiento y desarrollo, mediante el riego. Varios nutrientes componen la solución nutritiva necesaria a las plantas: sulfato de zinc, de magnesio, quelato de hierro, nitrato de potasio, etc. En cuanto a los recipientes donde se pueden cultivar las hortalizas – llamados contenedores – existe una gran variedad, pues depende en gran medida del espacio que se tenga y de los recursos económicos. Por lo general, los contenedores son fáciles de fabricar en las casas y el material necesario suele ser de reciclaje.

Es importante precisar que también se le llama hidroponía a la técnica de cultivar en agua con nutrientes.

En general, todas las hortalizas y verduras se pueden producir perfectamente con este método. Algunas de ellas son: lechuga, acelga, apio, cilantro, perejil, pepino, tomate, pimentón, albahaca, espinaca, remolacha, cebolla de rama y de huevo, frijol, arveja, habichuela y rábano.

 

Ventajas de la hidroponía

Una de las grandes ventajas de la hidroponía es que cualquier lugar puede ser apropiado para cultivar plantas: los techos, patios, azoteas, jardines, etc. Por lo tanto, personas que antes creían que para la producción de alimentos, era fundamental la utilización de un terreno, se convencen de que en espacios reducidos pueden obtener sus propias cosechas.

La hidroponía presenta otras ventajas:

  • Contribuye a la protección del medio ambiente, ya que:

– Son cultivos sanos y limpios, puesto que se riegan con agua potable y son sembrados en sustratos no contaminados; por lo anterior, se reduce en gran medida la contaminación del medio ambiente y los riesgos de erosión.
– Se usa material de reciclaje para los contenedores, pues aquellos recipientes pequeños desechables que parecen inservibles, como tarros de helado, mantequilla, aceite o las botellas de gaseosa, son ideales para hacer siembras directas o semilleros.
– Asimismo, es posible fabricar contenedores con madera o plástico negro y alambre (para fabricar mangas verticales o canales horizontales también llamados hamacas). Así, se participa de la disminución de la cantidad de desechos en nuestros entornos.

  • Genera un mayor rendimiento y permite cultivar una gran variedad de especies, en comparación con la agricultura tradicional y orgánica, dado que:

– No depende tanto de los fenómenos climáticos y meteorológicos.
– Permite más altos rendimientos por unidad de superficie, debido a que el tiempo de cosecha es inferior en un 40% al cultivo orgánico y que, además, se puede sembrar un mayor número de plantas.
– Permite mayor rendimiento por año, puesto que existe la posibilidad de cultivar repetidamente la misma especie y de realizar varias cosechas en ese período de tiempo.
– Permite el establecimiento de cualquier especie de cultivos (hortalizas, vegetales, ornamentales, etc.).

  • Presenta beneficios de orden social para las comunidades vulnerables:

– La hidroponía se convierte en una estrategia de mejoramiento de la seguridad alimentaria, ya que posibilita la disponibilidad y el acceso a alimentos en las casas.
– Provee de alimentos con más calidad y más nutritivos, pues permite enriquecer los productos alimenticios con sustancias como vitaminas o minerales; de esta manera, participa del mejoramiento nutricional de las familias, mediante el autoconsumo.
– Permite utilizar el tiempo libre de quienes habitan en la casa.
– Permite mejorar los ingresos de los hogares más desfavorecidos al vender los excedentes de la producción.

Es por lo anterior que la Fundación Mundo Mejor le apuesta al tema de la hidroponía y la ve como una manera de alcanzar y/o mejorar la seguridad alimentaria de las poblaciones vulnerables de la ciudad de Medellín.

Antecedentes de la hidroponía en la Fundación Mundo Mejor

De enero de 2006 a septiembre de 2007, la Fundación Mundo Mejor formó parte de las entidades ejecutoras de un proyecto de agricultura urbana de la Food and Agriculture Organization – FAO, lo cual le permitió acercarse y capacitarse en este tema, el cual incluye a la hidroponía. Además, en 2007, el Director Ejecutivo de la Fundación Mundo Mejor, realizó un viaje a Perú y visitó los proyectos de hidroponía de la Universidad Nacional Agraria La Molina – UNALM- , pionera en este tema, pues promueve este método desde 1975.

Las dos experiencias anteriormente expuestas, representaron los antecedentes más relevantes en el ámbito nacional y continental, y se constituyeron como los primeros aportes a los conocimientos que sirvieron de base a la ejecución de los dos proyectos de cultivos hidropónicos que implementó la Fundación Mundo Mejor en 2008 y 2009, en 5 barrios vulnerables de la ciudad de Medellín (Moravia, María Cano – Carambolas, Villa Nueva, La América y La Gloria).

Asimismo, se crearon 5 Centros de Demostración y de Capacitación –CDC-, de los cuales se beneficiaron, de manera directa, aproximadamente 120 personas. Quedaron establecidas alrededor de 70 huertas familiares, a las cuales se les dio acompañamiento técnico y entrega de insumos para su funcionamiento. Estas huertas fueron construidas por los beneficiarios y sus familiares, por lo que se podría hablar de 200 beneficiarios indirectos, que serían los integrantes del núcleo familiar de la persona capacitada.

Con el propósito de sembrar habilidades en otros beneficiarios, la Fundación Mundo Mejor elaboró una cartilla que recopila la información principal acerca de las técnicas inherentes a la hidroponía, así como unas recetas sencillas y balanceadas que permiten utilizar los alimentos cosechados en la dieta diaria.

El impacto que tuvieron estas experiencias en la calidad de vida de las comunidades vulnerables de Medellín, llamó la atención de los medios de comunicación. Teleantioquia y TV Agro dedicaron un espacio significativo a la hidroponía y a las iniciativas implementadas por la Fundación Mundo Mejor. Gracias a la continua emisión de estos programas de televisión, varios habitantes de la ciudad y del país, han manifestado interés en participar de un proyecto similar.

Los resultados de estos proyectos se constituyeron como motivos para seguir promoviendo la hidroponía como alternativa de seguridad alimentaria. Es por ello que la Fundación tiene formuladas propuestas de proyectos que buscan implementar los métodos hidropónicos, y se encuentra buscando aliados para tener la posibilidad de implementarlos y, así, contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las poblaciones vulnerables de la ciudad de Medellín y sus municipios aledaños.